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¿Cuáles considera que eran los problemas sociales a atender durante la primera década del siglo XX?

by superuser — last modified 18/03/2010 17:54

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Guillermina Diaz

Publicado por Usuario no registrado el 21:01
Los problemas sociales en Argentina durante la primera década del siglo XX estuvieron directamente relacionados con el proceso de inmigración europea que había comenzado años atrás. Argentina necesitaba de éstos inmigrantes para poblar grandes extensiones de tierras deshabitadas, pero sobretodo para modernizarse y “elevar” la cultura nacional, inculcando los valores del trabajo.
En éste periodo, el poblamiento intensivo del territorio nacional produjo un profundo impacto social. A clase alta terrateniente y al sector campesino, se le sumó una clase media formada por inmigrantes y sus hijos dedicados especialmente al comercio. Además, con la incipiente industria, nació una clase obrera conformada también por inmigrantes. Así, se dio origen a los primeros sindicatos que bregaban por mejoras laborales, salarios mínimos, descanso dominical, etc. Entre ellos se encontraban la FOA de los anarquistas y la UGT de los socialistas; ambos impulsaron la creación de escuelas y prensa para difundir sus ideologías, y huelgas como medida de fuerza.
Con todo esto, se puede ver que la Argentina contaba con una población altamente heterogénea, con intereses, culturas e idiomas disímiles. Era necesario lograr unificar esos intereses para lograr una identidad nacional que superara los individualismos de clase y que hicieran que el país creciera como una unidad. Para eso era indispensable la inclusión de los inmigrantes a las diversas instituciones, la atención en los problemas laborales y la adhesión de la población en general a una causa nacional.

Respuesta (Melanie Dick)

Publicado por Usuario no registrado el 11:51
En la década de 1910 Argentina era una sociedad próspera, pujante. Desde la economía, una industrialización incipiente estaba caracterizada por mano de obra inmigrante.
Los problemas de la década giraron principalmente en torno al mundo del trabajo. Por aquellos tiempos eran pésimas las condiciones laborales y los salarios muy bajos, por lo que las huelgas y las protestas eran permanentes, ya desde hace tiempo. En varias ocasiones fueron duramente reprimidas, contando con heridos y muertos.
Otro dato de suma importancia era la lucha por los Derechos de todo tipo. En cuanto a derechos políticos; en parte gracias a los constantes reclamos y el descontento generalizado, en 1912 con la sanción de la ley Sáenz Peña se estableció el voto de los hombres como universal, obligatorio y secreto. Pero aún predominaba la exclusión, ya que por motivos étnicos o de género, dos tercios de la población seguían sin votar. En cuanto a la mujer, se hallaba muy relegada y su principal función era el ser madre.
Era necesario entonces generar una identidad colectiva, ya que la sociedad estaba fragmentada: Los del campo contra los de la ciudad, los argentinos versus los extranjeros, diferencias entre clases sociales e ideologías políticas, y diferencias entre los mismos sexos.

Melanie Dick

Nicolas Di Fiore

Publicado por Usuario no registrado el 13:06
En los albores del siglo XX Argentina estaba atendiendo problemas sociales que tendian al intento de población de grandes extensiones de tierra. Esto lo hizo mediante la apertura de sus fronteras para aquellos inmigrantes que escapaban de distintas guerras y crisis. Una vez conseguido este flujo de inmigrantes se empezaron a formar fases sociales bien diferenciadas que aportaron una diferencia etnica y culturar al país de aquel entonces. Las primeras luchas sociales con los primeros sindicatos, la no inclusión de la mujer entemas inherente a la sociedad y la incipiente economia de Argentina por aquel entonces fueron los primeros problemas a atender.
Basicamente en esta primera década del siglo XX los problemas sociales pasaron por formar un tejido social homogeneo (con una sociedad netamente heterogenea) para poder atender a los problemas que iban surgiendo con el crecer del país.

María Evelina Ramirez

Publicado por Usuario no registrado el 16:21
Uno de los principales problemas fue el acceso a la propiedad de la tierra, la cual, hacia principios de la centuria pasada, se hallaba fuertemente concentrada en pocas manos. Un ejemplo de este proceso lo testimonia Osvaldo Bayer: “En total, después de la campaña de Roca, se entregaron 41.787.023 hectáreas de tierra a 1.843 terratenientes. Al presidente de la Sociedad Rural, José María Martínez de Hoz, se le entregaron 2.500.000 hectáreas, a 541 oficiales del Ejército se les dieron 4.679.510 hectáreas. Al general Roca se le obsequiaron 65.000 hectáreas. Más tarde, ya presidente, Roca entregará 2.500.000 hectáreas de territorio patagónico a 137 estancieros ingleses y a diez de otras nacionalidades.”
Esto llevó a que numerosos grupos de inmigrantes se radicasen en los principales centros urbanos, en especial Buenos Aires, lo cual trajo aparejado varios inconvenientes en cuanto a la prestación de servicios básicos. Uno de estos problemas fue al acceso a una vivienda digna, ya que la infraestructura urbana no estaba preparada para recibir un gran contingente de nuevos habitantes. Así surgieron diversos tipos de albergues habitacionales -como los famosos “conventillos”- o se levantaron viviendas elaboradas con materiales precarios en las regiones periféricas de la ciudad.
La ausencia o déficit de elementales servicios públicos que contribuyesen a darle, por lo menos, un mínimo marco de salubridad, contribuyó a la difusión de diversos tipos de graves enfermedades, como el cólera y la tuberculosis. Esta situación, a su vez, se veía agravada por el escaso desarrollo de instituciones hospitalarias y acciones de prevención, lo cual aumentaba el número de víctimas fatales. La pobreza estructural que caracterizaba a los barrios populares, en donde ya se podía observar una clara delimitación del espacio urbano en cuanto su origen social, fomentaba actividades de supervivencia desligadas del marco de la ley. Desde el robo a la propiedad privada, hasta la proliferación de la prostitución; fueron variadas las acciones que se catalogaron como delictivas, las cuales ponían en peligro el “orden social” defendido por los sectores dominantes de la Argentina del Centenario.
Entre las calificadas como más peligrosas por el poder político y económico fueron las organizaciones obreras ligadas, sobre todo, a ideologías revolucionarias como el anarquismo y el marxismo. Estas corrientes de pensamiento habían llegado al país de la mano, principalmente, de españoles e italianos que huían, en varios casos, de la persecución política en sus naciones de origen. Las difíciles condiciones sociales y laborales que sufrían los trabajadores permitieron un fuerte auge del movimiento obrero, llegando a consolidarse a través de organizaciones fuertemente combativas como la FORA.

Problemas sociales en torno al centenario

Publicado por Usuario no registrado el 17:22
En vísperas del centenario, la Argentina se hallaba inmersa en una expansión productiva de materias primas de origen agroexportador (carnes y cereales), que le había permitido un desarrollo material, según lo demuestran los indicadores económicos, desconocido hasta ese momento.
El tipo de producción primaria exportadora le permitirá una inserción al mercado capitalista internacional con características bien definidas. Este crecimiento económico, en buena medida resultado de la existencia de grandes extensiones de tierras fértiles como así también de la disponibilidad de mano de obra migrante relacionada al arribo de grandes masas de población extranjera, se expreso también en un marcado crecimiento urbano y en la creciente diversificación de la sociedad.
En el plano político los grupos dirigentes que controlaban las posiciones de poder habían organizado un régimen de gobierno oligárquico que procuraba conciliar los valores igualitarios de una “república abierta” con los valores jerárquicos de una “república restrictiva”, circunscripta a unos pocos.
En torno al centenario, este modelo de desarrollo económico y de régimen político comenzara a manifestar limitaciones relacionadas con el modelo mismo y con la complejización social que se evidenciaba. Se producirá el desarrollo de sectores medios y obreros urbanos que no encontraran en esta época inserción en el sistema político vigente. Esa Argentina, vista como el “granero del mundo”, distaba mucho de ser una nación con equidad social.
En el mundo laboral, tanto urbano como rural, las condiciones laborales no eran las mejores. Durante la primera década del siglo XX comenzaran a gestarse distintas agrupaciones obreras que irán creciendo organizativamente y reclamaran por mejoras en las condiciones de trabajo. La infraestructura urbana crecía pero la demanda era mayor a la oferta. Los sectores obreros urbanos carecían de viviendas y padecían el acinamiento el los típicos conventillos. Las condiciones de vida en los espacios rurales eran aun más deplorables.
Desde antes de 1910 distintos sectores sociales, incluso desde las mismas filas conservadoras, comenzaran a reflexionar sobre la necesidad de gestar reformas al modelo vigente, a los fines de incluir a los amplios sectores marginados sobe todo de la esfera política.
Las principales cuestiones pendientes en torno a 1910 serían las relativas a la inserción a la esfera política de amplios sectores sociales marginados hasta el momento como así también la de una mayor ingerencia de las instituciones del estado en la esfera del mundo del trabajo, la salud y la educación con el objetivo de concretar una sociedad más igualitaria.

Marcos Farias Pautasso

Publicado por Usuario no registrado el 17:35
En vísperas del centenario, la Argentina se hallaba inmersa en una expansión productiva de materias primas de origen agroexportador (carnes y cereales), que le había permitido un desarrollo material, según lo demuestran los indicadores económicos, desconocido hasta ese momento.
El tipo de producción primaria exportadora le permitirá una inserción al mercado capitalista internacional con características bien definidas. Este crecimiento económico, en buena medida resultado de la existencia de grandes extensiones de tierras fértiles como así también de la disponibilidad de mano de obra migrante relacionada al arribo de grandes masas de población extranjera, se expreso también en un marcado crecimiento urbano y en la creciente diversificación de la sociedad.
En el plano político los grupos dirigentes que controlaban las posiciones de poder habían organizado un régimen de gobierno oligárquico que procuraba conciliar los valores igualitarios de una “república abierta” con los valores jerárquicos de una “república restrictiva”, circunscripta a unos pocos.
En torno al centenario, este modelo de desarrollo económico y de régimen político comenzara a manifestar limitaciones relacionadas con el modelo mismo y con la complejización social que se evidenciaba. Se producirá el desarrollo de sectores medios y obreros urbanos que no encontraran en esta época inserción en el sistema político vigente. Esa Argentina, vista como el “granero del mundo”, distaba mucho de ser una nación con equidad social.
En el mundo laboral, tanto urbano como rural, las condiciones laborales no eran las mejores. Durante la primera década del siglo XX comenzaran a gestarse distintas agrupaciones obreras que irán creciendo organizativamente y reclamaran por mejoras en las condiciones de trabajo. La infraestructura urbana crecía pero la demanda era mayor a la oferta. Los sectores obreros urbanos carecían de viviendas y padecían el acinamiento el los típicos conventillos. Las condiciones de vida en los espacios rurales eran aun más deplorables.
Desde antes de 1910 distintos sectores sociales, incluso desde las mismas filas conservadoras, comenzaran a reflexionar sobre la necesidad de gestar reformas al modelo vigente, a los fines de incluir a los amplios sectores marginados sobe todo de la esfera política.
Las principales cuestiones pendientes en torno a 1910 serían las relativas a la inserción a la esfera política de amplios sectores sociales marginados hasta el momento como así también la de una mayor ingerencia de las instituciones del estado en la esfera del mundo del trabajo, la salud y la educación con el objetivo de concretar una sociedad más igualitaria.

respuesta

Publicado por Usuario no registrado el 11:42
A fines del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX, se consolidó en la argentina el Modelo Agroexportador, y con él, un crecimiento económico que atrajo a inmigrantes de países europeos que se encontraban en condiciones deplorables. Esto significó un beneficio tanto para el estado, que pretendía poblar tierras deshabitadas en la pampa húmeda, como para los inmigrantes, que arribaban al país en busca de una mejor calidad de vida. De este modo, el fenómeno multitudinario constituía parte del proceso de modernización nacional.
En este contexto, el gobierno comenzó a delinear la agenda política, en torno a una problemática que se acentuaba cada vez más. Como incorporar las masas inmigrantes a un régimen asalariado, y de qué manera “nacionalizar” esas multitudes con identidades y culturas diferentes. En definitiva la llamada “cuestión social” del estado giraba en torno a la posibilidad de incorporar la insignia nacional a una masa heterogénea, y para ello debían detectarse los métodos adecuados para penetrar a esa multitud. Frente a esta problemática, el positivismo, paradigma vigente en ese entonces, impregnó las políticas de estado, emplazadas a internalizar los símbolos patrios a través de la educación, gestando en el inmigrante un espíritu nacional.
Por otra parte, los sectores populares organizados en gremios, tenían una asignatura pendiente, no sólo reclamar por mejores condiciones de trabajo, mejores salarios y una mayor calidad de vida, (que se daría posteriormente gracias al modelo fordista) sino también modificar el aparato electoral que garantizaba el poder de una minoría y excluía a la participación política de la mayor parte de la población argentina. En estas circunstancias dicha problemática estaba en la agenda política, ya que revoluciones radicales, atentados anarquistas y el acrecentado movimiento obrero, significaban una amenaza para la minoría dominante. Como consecuencia y en contraposición al sistema de fraude electoral, se creará en 1912 la Ley Sáenz Peña, que establecía el sufragio universal, secreto y obligatorio, exclusivo para nativos argentinos mayores de 18 años de edad.
 




jacobo sardoy(respuesta)

Publicado por Usuario no registrado el 11:48
A fines del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX, se consolidó en la argentina el Modelo Agroexportador, y con él, un crecimiento económico que atrajo a inmigrantes de países europeos que se encontraban en condiciones deplorables. Esto significó un beneficio tanto para el estado, que pretendía poblar tierras deshabitadas en la pampa húmeda, como para los inmigrantes, que arribaban al país en busca de una mejor calidad de vida. De este modo, el fenómeno multitudinario constituía parte del proceso de modernización nacional.
En este contexto, el gobierno comenzó a delinear la agenda política, en torno a una problemática que se acentuaba cada vez más. Como incorporar las masas inmigrantes a un régimen asalariado, y de qué manera “nacionalizar” esas multitudes con identidades y culturas diferentes. En definitiva la llamada “cuestión social” del estado giraba en torno a la posibilidad de incorporar la insignia nacional a una masa heterogénea, y para ello debían detectarse los métodos adecuados para penetrar a esa multitud. Frente a esta problemática, el positivismo, paradigma vigente en ese entonces, impregnó las políticas de estado, emplazadas a internalizar los símbolos patrios a través de la educación, gestando en el inmigrante un espíritu nacional.
Por otra parte, los sectores populares organizados en gremios, tenían una asignatura pendiente, no sólo reclamar por mejores condiciones de trabajo, mejores salarios y una mayor calidad de vida, (que se daría posteriormente gracias al modelo fordista) sino también modificar el aparato electoral que garantizaba el poder de una minoría y excluía a la participación política de la mayor parte de la población argentina. En estas circunstancias dicha problemática estaba en la agenda política, ya que revoluciones radicales, atentados anarquistas y el acrecentado movimiento obrero, significaban una amenaza para la minoría dominante. Como consecuencia y en contraposición al sistema de fraude electoral, se creará en 1912 la Ley Sáenz Peña, que establecía el sufragio universal, secreto y obligatorio, exclusivo para nativos argentinos mayores de 18 años de edad.
 




Isidoro Díaz

Publicado por Usuario no registrado el 12:26
En torno al primer centenario, los problemas sociales estaban marcados por las condiciones de vida de una naciente clase obrera, que ya desde las últimas décadas del siglo XIX venía construyendo sus primeras organizaciones. El aumento exponencial de la inmigración europea, sobre todo italiana y española, aportó nuevos contingentes a esta joven clase obrera, pero también las ideologías de las diversas corrientes del movimiento obrero internacional. La condición de miseria de la clase obrera estaba vinculada a una serie de problemas sociales: falta de viviendas, expresada en las lucha de los inquilinos, problemas vinculados a la propia inmigración (diferencias idiomáticas, regímenes de ingreso al país, etc), condiciones salariales, extensión de la jornada laboral.
Debemos señalar también como fundamental el problema de al democracia política. Si bien esta no es directamente una “cuestión social”, tiene mucha relevancia dado que la lucha por el voto universal, plasmado luego en la Ley Saenz Peña (1912) permitía vislumbrar un frente de conflicto donde esta joven clase obrera quedaba amalgamada con los sectores de la pequeña burguesía urbana, que hacía de puente con sectores burgueses, incluso provenientes de lo más granado del régimen. La falta de democracia política era una plataforma para la política reformista del PS, que propugnaba la resolución de los problemas sociales a través de reformas conseguidas en el parlamento. Este tipo de reformas, serán conseguidas de hecho más adelante, a lo largo del Siglo, con el resultado de una mayor injerencia del Estado, no sólo en el intento de encarar esos problemas sociales, sino en las propias organizaciones de los trabajadores.

Sara Moyano

Publicado por Usuario no registrado el 13:23
A principios del siglo XX, los problemas que constituyeron la denominada "cuestión social" se vinculaban fundamentalmente a las consecuencias de las transformaciones económicas y sociales que tuvieron lugar durante el período agroexportador.En este sentido, la "cuestión social", que surgió como una consecuencia negativa de dichas transformaciones, consistió en una serie de desajustes sociales, lo que Moreyra llama "los agujeros negros del crecimiento económico". Los problemas más importantes eran, concretamente, el aumento de la pobreza, las malas condiciones de vida -problemas de vivienda, de salud, alimentación, y las precaria situación de los trabajadores (esto último fue particularmente importante y generó fuertes respuestas por parte de sectores como la Iglesia). Esto suscitó fuertes discusiones en torno a la cuestión de las respuestas que debían darse a estas problemáticas, lo cual implicaba entre otras cosas, cuestionar el papel de actores como el Estado y la Iglesia.

Rocío Pérez Segura

Publicado por Usuario no registrado el 15:55
Desde fines del siglo XIX hasta la actualidad, el mundo ha sufrido las más profundas transformaciones: dos guerras mundiales, guerras civiles, transformaciones de los mapas, fuertes conflictos sociales, hacinamiento humano en las ciudades, violencia, diversos tipos de ideología... Cabría entonces preguntarse, ¿qué fenómenos humanos han producido tantas transformaciones históricas? En el año del Bicentenario, se puede reflexionar acerca de los problemas sociales de principios del siglo XX.
En el período comprendido entre 1895 y la Primer Guerra Mundial, por un lado, se alcanza la cima en el proceso de expansión económica iniciado en el siglo XIX: “segunda revolución industrial”, “capitalismo”, grandes imperios coloniales. Por el otro, y como consecuencia de aquello, la clase social burguesa (comerciantes, empresarios y profesionales liberales) llega a su auge, confiada en el progreso y en la consolidación de sus ideales. Es, para la burguesía, “la belle époque” - “la época dorada”.
En contraposición, la clase obrera, cada vez más extendida y unificada en sindicatos, sigue luchando por mejorar sus condiciones de vida y por romper con la estructura social europea, sometida toda ella al poderoso capital.
Esto último supone, en el plano de las ideas, un intenso enfrentamiento entre la burguesía liberal, basada en el dinero, y el proletariado, apoyado en la cooperatividad y en el reparto de bienes. Es en estos años que se empieza a construir la dicotomía política entre capitalismo y socialismo.
Es imposible no mencionar como acontecimiento social destacado en la primera década del siglo XX, la gran inmigración a nuestro país, procedente de Europa. Ésta se produjo principalmente por los cambios producidos por la Revolución Industrial, en particular por el exceso de mano de obra rural a raíz de la tecnificación agrícola.
Entre 1895 y 1914, la población argentina sufrió un incremento acentuado en comparación con los países europeos. Instalados en las ciudades, los inmigrantes se integran en los sectores secundario y terciario de la economía nacional. La construcción del ferrocarril les representó una importante fuente de trabajo, pero muchos de los mismos se abocaron al comercio y la artesanía.
La integración política de los migrantes siempre fue reducida; hacia 1900, sólo el 4% de los adultos en condiciones de votar eran de origen extranjero. Al desinterés del Estado argentino en nacionalizar a los recién llegados, se le sumaba la indiferencia de éstos para hacerlo, pues muchos conservaban la idea de volver a su país de origen luego de ahorrar lo suficiente. En 1902, el Congreso sancionó la Ley de Residencia que le otorgaba al Poder Ejecutivo la facultad de expulsar extranjeros acusados de delitos comunes o actividades sediciosas. De este modo, el gobierno respondía a la creciente sindicalización y organización política de los trabajadores, en cuyo impulso y liderazgo los inmigrantes desempeñaban un papel importante. A partir de esta Ley, se produjeron revoluciones en el sector obrero y detonaron las primeras huelgas.
Paralelamente al proceso de integración en Argentina, también se desarrollaron, por los propios inmigrantes, mecanismos o instituciones como forma de solidaridad y resguardo de sus tradiciones: las mutuales, las asociaciones por nacionalidad, los núcleos de ayuda mutua, los clubes sociales y deportivos. Este fue un ámbito excepcional para la integración de las distintas colectividades organizadas en el país.
El impacto de la inmigración se expresó en la movilidad social que se estableció y en la concreción del "hacer la América".
Otro aspecto relevante es la cuestión de la participación de los inmigrantes en la cosa pública, qué tipo de incorporación planteaban las elites argentinas de los mismos y qué representaba su "nacionalización" a través de su permanencia y descendencia.
La influencia de inmigrantes en la conformación de nuestra tradición artística, sus aportes en la plástica y la música, constituye un importante ítem dentro del tema, como así también en el campo científico y técnico. La confluencia de tradiciones se expresa hoy en día en actividades que se convirtieron en experiencias colectivas nacionales como por ejemplo el tango y el fútbol.

Carolina Risler

Publicado por Usuario no registrado el 15:56
En la primera etapa del siglo XX, la Argentina se hallaba inmersa en una etapa de crecimiento tras la floreciente industrialización, principalmente con la expansión productiva de materias primas. El tipo de producción primaria exportadora le permitirá acceder al mercado capitalista internacional y posicionarse en su rubro. Este crecimiento económico, fue posible en gran parte por las abundantes y extensas tierras fértiles como así también de la disponibilidad de mano de obra migrante relacionada al arribo de grandes masas de población extranjera.
Como consecuencia de la inmigración de masas, la urbanización vertiginosa y la incipiente industrialización, emergen problemas sociales en torno a las áreas de vivienda, salud pública, tasas de criminalidad, mayor visibilidad de la protesta obrera, surgimiento de las ideologías contestatarias.
Asistimos entonces, a un brusco crecimiento de la ciudad de Buenos Aires que genera la certidumbre de una multitud de problemas vinculados a los sectores populares: el hacinamiento y la falta de higiene en las viviendas, sumadas a la carencia de dispositivos sanitarios y de salubridad, se convierten en generadores y propagadores de un sinnúmero de enfermedades físicas y morales. Frente a este panorama ya entre 1900-1912, desde el estado se generan respuestas ante el estallido del conflicto social, que con sus boicots, huelgas generales y piquetes paraliza el corazón de la economía agroexportadora.
Ante esta situación inflamante, un sector al interior del Estado comienza a elaborar respuestas de una doble índole, que apuntan a un mismo fin. Si las estrategias son, por un lado, la represión lisa y llana que se verifica con la sanción de leyes punitivas (Residencia, Defensa Social) y la especialización de la Policía de la Capital, la fase integracionista intenta colocar al Estado por encima de los intereses sectoriales y así jugar el rol de árbitro en el mundo del trabajo.

Respuestas

Publicado por Usuario no registrado el 18:53
Durante la primera década del siglo XX se produjo en la Argentina un gran proceso de cambio que se dio a partir de la llamada movilización social. Tanto Argentina como otros países fueron los receptores de millones de inmigrantes que llegaban en busca de un mejor futuro. Se puede decir por un lado que en estos primeros años del siglo XX se produjeron muchísimos avances en el campo de la urbanización, industrialización y comercialización. Tanto las industrias como la población estaban en proceso de expansión, sin embargo comenzaron a surgir problemas sociales en el ámbito laboral que implicaban al sector político y jurídico. Va surgiendo la necesidad de representatividad de la clase obrera, de reconocimiento ante la ley, como así también se configura una lucha por los derechos sociales. Este sector que estaba constituido por la gran mayoría de la población se encontraba relegado de toda seguridad o protección social. También se puede agregar el problema de la desigualdad y de la discriminación. Por ejemplo, la Ley Sáenz Peña estableció el voto de los hombres como universal, obligatorio y secreto. 2 de cada 3 habitantes quedaban excluidos de este derecho ya sea por razones étnicas o de género.
Paula Apfelbaum

Fabian Teodosio

Publicado por Usuario no registrado el 18:57
La pregunta inicial que debemos hacernos para abordar los problemas sociales puestos en agenda en torno al centenario es, quiénes y en el marco de qué proyectos elaboraron dicha agenda. Esto implica la necesidad de observar el proceso de construcción de definiciones como un espacio donde diversos actores, con diferenciales poderes, ponen en juego relacionalmente sus pretensiones sectoriales. Para esto es necesario observar tanto a los sectores dominantes, en especial a los intelectuales reformistas, participantes de los espacios de poder de un Estado con intenciones modernizadoras, a la iglesia católica y su encíclica Rerum novarum, como también dimensionar la acción de los trabajadores y sus organizaciones que, mediante la puesta publica de sus reivindicaciones, disruptivas en el caso anarquista, amenazaron la fluidez del modelo de acumulación vigente.
Es en este marco que los primeros años del siglo XX vieron emerger la cuestión social. La mirada recayó principalmente sobre las condiciones de vida de los sectores trabajadores urbanos pauperizados: se intentó avanzar sobre la regulación laboral, sobre las condiciones del trabajo, sobre la extensión de la jornada, sobre el trabajo de niños y mujeres, pero también sobre los ámbitos de la vida privada, sobre la salubridad, la higiene, las condiciones edilicias de la vivienda, etc. La observación no necesariamente implico una solución, las suertes fueron dispares.
La fe de los modernistas recaía en que la reforma impulsada desde el Estado derrotaría científica y naturalmente, gracias al inquebrantable e indetenible progreso y sus beneficios moralizantes, los males sociales que aquejaban a los menos favorecidos. Esta reforma necesariamente debía incluir la ampliación de la participación política en el marco de una disciplinada reducción a la unidad nacional. No había lugar para los “otros” sino adscribían a formar parte de la nación Argentina.

Alan Della Mea

Publicado por Usuario no registrado el 20:01
A fines del siglo XIX, Argentina se convirtió en un país agro-exportado y comenzó a formar parte del mercado mundial. Por esta razón se produjo un aumento en la población debido a la gran cantidad de inmigrantes provenientes de Europa que se asentaron en el país en busca de trabajo.
Luego de unos años, se produce una caída en los precios de las exportaciones, como así también se incrementa la deuda externa, el país sufre una crisis que va a incentivar a que se lleven a cabo huelgas por parte de los trabajadores para reclamar mejoras salariales, mejoras en las condiciones de trabajo y que no sean despedidos.
Una de las principales huelgas fue en el año 1902, considerada la primera de este tipo a escala nacional, que afecto a varios puertos del país.

Rocio Otero Ramos

Publicado por Usuario no registrado el 20:02
Los problemas sociales que se fueron configurando en la Argentina, en la primera década del siglo XX, circundan en torno a: una democracia restringida, es decir la mayoría de la sociedad no sufragaba. Los representantes del pueblo eran elegidos de manera indirecta por los “notables de la época”, conocidos como la “Oligarquía”. No existía hasta la sanción de la Ley Saenz Peña el voto universal secreto y obligatorio
Al mismo tiempo esta categoría social apoyaba y sustentaba un modelo de país: El Agroexportador. Todos los granos tenían como destino los países industrializados (principalmente Inglaterra), éstos a cambio nos vendían productos manufacturados. Es decir el país no disponía de bases industriales, para asegurar el desarrollo y de inserción de Argentina en el mundo, más que como proveedor de materias primas.
Entre otros problemas sociales cabe rescatar la falta de representatividad gremial. Es decir los trabajadores no disponían como en la actualidad de gremios que los nuclearan y defendieran sus intereses ante el patronazgo. Poco a poco esta necesidad se iba a hacer más palpable a través de las diferentes manifestaciones llevadas a cabo por lo obreros en algunos puntos del país, las cuales terminaron en represión

Mariana Conti

Publicado por Usuario no registrado el 23:16
La primera década del siglo XX tiene como uno de sus protagonistas al proceso de inmigraciones que había comenzado en 1880. Esto hizo por un lado que la sociedad se tornase muy heterogénea, y por otro, que ésta creciera potencialmente en número. Por lo que los problemas que se pueden identificar en ese período están sumamente relacionados con estos puntos. A más población, más mano de obra, por lo que hubo que canalizar esta demanda (en este caso fue paralelo el proceso de industrializó que utilizó mano de obra extranjera). Pero además los hijos de los inmigrantes comenzaban a exigir un lugar en los espacios educativos, lo que podemos ver reflejado en las luchas por modernizar las universidades (comenzando con movilizaciones desde principios de siglo, creación de la UBA, hasta la reforma de nuestra universidad en 1919). La clase media pugnaba por un ascenso social que se vería reflejado en la formación educativa y por consiguiente las mejoras referidas al empleo.
También comenzaron a llegar a la Argentina nuevas ideas provenientes del “viejo mundo”, en algunos casos relacionadas con el socialismo, comunismo y anarquismo. Los sujetos comenzaron a cuestionar los ideales y principios en que se basaban los grupos de poder, dando como consecuencia un enfrentamiento de “modos de ver el mundo”.
Pero a la vez también era necesario que en una población tan diversa, con diferentes culturas, lenguajes, hábitos, con reclamos y pensamientos novedosos que ponían en pugna lo ya establecido, hubiera un punto de unión, es decir un sentirse parte de una única patria. Este problema se vio reflejado en la educación y las políticas de Estado (el caso de la Ley Saénz Peña puede verse como una respuesta, al hacer más inclusiva la designación de ciudadano)

Facundo Rivero Gonzalez

Publicado por Usuario no registrado el 23:31
Brevemente:
Las desigualdades en el respecto a la persona de parte del Estado y de la doxa del poder dominante generaron dos hechos de significancia actual muy importante.
Primero: La ley Saenz Peña en 1912
Segundo: La Reforma Universitaria 1918

Estos acontecimientos son indice de los problemas sociales a principios del siglo XX. La magnitud que adquirieron hace que en la memoria colectiva aún se recuerde.

Facundo Rivero Gonzalez

Laura Lazo

Publicado por Usuario no registrado el 01:48
Desde 1880 diferentes procesos económicos, sociales y políticos, incidieron en la constitución del espacio nacional. Dicho proceso no acabó con el advenimiento de los grandes cambios políticos de mediados de la primera década del siglo XX (ampliación de la participación política a otros partidos, nueva legislación política, primeros gobiernos radicales, entre otros); ni aún con los avances económicos que el modelo agroexportador trajo consigo. Terminó de conformarse hacia la década de 1940 con el primer Peronismo, resultando un espacio heterogéneo que se contraponía con aquel imaginario de Argentina homogénea (la argentina de la Pampa gringa).
Este arrebatado proceso de modernización (producto de la inserción de la Argentina en la economía capitalista y el mercado internacional) impactó de manera abrumadora en la estructura social vigente.
Nuevos actores sociales y políticos hicieron su aparición hacia fines de siglo XIX, producto fundamentalmente de la amalgama resultante entre criollos, inmigrantes y nativos.
La aparición de los partidos políticos modernos hacia 1890, que apelaban a espacios de participación en la vida política por fuera del partido gobernante (PAN); la complejización de las relaciones laborales en el mundo del trabajo (surgiendo los primeros intentos de conformar organizaciones de clase, movimiento obrero); la inmigración y el crecimiento urbano, dan cuenta de una sociedad complejizada y modernizada en un lapso de tiempo muy corto. Esta vorágine de cambios trajo aparejado el surgimiento de un sinnúmero de cuestionamientos al orden social vigente que provenían fundamentalmente de sectores subalternos al gobierno nacional: partidos políticos, organizaciones obreras y sociales.
Las reivindicaciones provenientes del insipiente movimiento obrero, se relacionaban fundamentalmente con cuestiones laborales: condiciones de trabajo (higiene, jornada de 8 horas entre otras), cuestiones salariales y más tarde, por el reconocimiento del sindicato como institución, como actor con derecho.
Por otro lado, los trabajadores rurales expuestos a condiciones extremas de pobreza, explotación y abandono producto de la carencia de legislación que los protegiera, eran otro de los núcleos de conflictividad social visible.
La carencia de políticas tendientes a ordenar el cambio que la inmigración implicó, acrecentó fundamentalmente en las principales ciudades, la agenda de problemas a resolver (el surgimiento de asentamientos precarios, la aparición de enfermedades, producto de las malas condiciones de trabajo y vivienda).
Hacia 1910, el Problema del “otro”, el problema de cómo contener el movimiento obrero y el problema de Legitimidad del Régimen, eran las tareas a resolver de manera más urgente.
¿Cómo erradicar la conflictividad social? ¿Qué mecanismos de disciplinamiento social se pondrían en marcha?
La Cuestión Étnica, fue abordada por algunos sectores nacionalistas, quienes reivindican lo autóctono en contraposición de lo extranjero. Así, plantearon dos problemas bien diferenciados: por un lado, el problema del inmigrante y de cómo evitar la participación política de los mismos; y por otro lado, el problema de cómo se incorpora al nativo (deshumanizándolo de su condición de indio para convertirlo en un auténtico argentino). Respecto del primer grupo, en un primer momento la solución fue la represión (Ley de Residencia), considerando que el peligro era externo (inmigrante) se solucionaba el conflicto haciéndolo desaparecer (la criminología lombrossiana identificaba en las características físicas al delincuente). Mas tarde, la respuesta fue apelar a la integración de los mismos, tanto política como social.
Desde algunos partidos políticos, se intentó dar respuestas a los problemas provenientes del mundo del trabajo, intentando brindar una legislación protectora: en este sentido se elaboraron el Proyecto de Bialet Massé y más tarde el Código de Trabajo, entre otros.
Por otro lado, y en respuesta al problema de legitimidad (ampliación de la participación política), J. González presentó un proyecto de Reforma Electoral con el fin de dar cierto margen de representación a las minorías.
Si bien todo intento de reforma presentado era de alguna manera filtrado por el partido oficial, hasta la sanción de la Ley Saenz Peña continuaron los intentos mediante proyectos de leyes de superar lo que se consideraba los tres males principales que minaban la legitimidad del Régimen: fraude, la abstención ciudadana y la prácticamente nula representación de la minoría.

problemas sociales, principios del siglo XX.

Publicado por Usuario no registrado el 02:25
En los albores del siglo XX, la Argentina se enfrentaba a numerosas problemáticas sociales, que tenían que ver, en parte por la consolidación del modelo Agroexportador, basado en la exportación de materias primas hacia el extranjero, el posicionamiento en el mercado mundial y el incesante crecimiento económico, dominado por un gobierno elitista y conservador. Por otro lado, y a raíz de la necesidad de poblar tierras, de mano de obra, y principalmente por el interés de “civilizar” al pueblo argentino, hubo una gran ola de inmigrantes, promovidas desde Argentina, provenientes de países europeos, principalmente Estaña, Italia y Francia.
    A partir de allí, se generó en el país una creciente urbanización y, en efecto, la convivencia de varias personas en los llamados conventillos, lo que generó una gran diversidad cultural que incluía, además, la coexistencia de diferentes tendencias políticas. Ante tanta pluralidad, era conveniente y necesario la unificación de las personas en nombre de la consolidación del modelo nacional.
    También se dieron en estas épocas, y por los factores antes mencionados, el crecimiento del comerciante burgués, principalmente extranjero, perteneciente a la nueva clase media. Por otro lado, se empezaron a gestar las primeras organizaciones obreras, que primeramente no estuvieron avaladas jurídicamente, pero que luchaban por mejores condiciones laborales, salariales, y por el advenimiento de una Democracia justa.
    Otra problemática del periodo es la cuestión de género, en donde la mujer era relegada y posicionada en un lugar inferior del que se encontraba el hombre. Sin embargo, es un momento en el cual la mujer se integra al ámbito laboral de las fábricas. Las mujeres obreras estuvieron avaladas desde el Estado en cuanto a los derechos sociales de bienestar y protección, pero siguen siendo excluidas políticamente. Situación que no cambiaría hasta varios años después.
     La primera década del siglo XX (y desde 1880) la Argentina estuvo manejada y gobernada por una elite conservadora, influenciado por el positivismo y la idea de orden y progreso, que negaba y obstaculizaba la participación política del ciudadano común. Debido a esto, fue sin duda una época de gran fraude electoral. Sin embargo, en ese periodo, y como se mencionó anteriormente, hubo grandes movimientos sociales en busca de mejoras laborales y en nombre de los derechos civiles y ciudadanos. El Partido Socialista y la Unión Cívica Radical fueron los primeros partidos políticos consolidados para ese periodo.
    El año 1912 es trascendental en cuanto a los derechos ciudadanos debido a que se sanciona la Ley Sáenz Peña que procuraba el sufragio universal; el voto secreto, individual y obligatorio, así como también el sistema de lista incompleta. Sin embargo, muchos ciudadanos quedaban todavía excluidos del derecho de votar.
    Posiblemente, se puede considerar esta época como el período de transformación y movilización social desde el que se comenzó a gestar el modelo de país que siguió evolucionando hasta la actualidad.

GABRIELA REINOSO

María Sol Baliosian

Publicado por Usuario no registrado el 09:46
El comienzo del SXX encontraba a la Argentina posicionada en el mercado mundial como exportadora de materias primas (principalmente cereales y carnes) cuyo destino central eran los países europeos. Asimismo estos invertían capitales en nuestro país en sectores ligados a la exportación (ferrocarriles, frigoríficos, etc.), lo cual fue creando un mercado de trabajo que demandaba mayor cantidad de mano de obra que se nutrió de la población inmigrante. En este sentido, el crecimiento económico impulsó la llegada de inmigrantes europeos .
En este contexto, la cuestión social de los nuevos trabajadores emergió con mucha fuerza. Por un lado, las condiciones de precariedad laboral en las incipientes industrias, en los talleres, en el trabajo rural serían el eje de la lucha de aquellos nuevos obreros, quienes además llegaron impregnados de nuevas ideologías que fueron puestas en práctica.
Así, en el camino hacia el Centenario de Mayo, los obreros estaban organizados en los primeros sindicatos de origen socialistas y anarquistas, con un fuerte accionar de lucha, mítines, revistas y periódicos daban batalla al estado argentino, conservador políticamente, haciendo frente a viejas estructuras partidarias arraigadas en prácticas políticas arcaicas. En los albores del nuevo siglo, la realidad de la vida de los obreros era motivo de constante preocupación entre los trabajadores: las condiciones de vida, de trabajo, estaban entre las demandas principales.
Este auge del movimiento obrero coincide con el surgimiento de nuevos partidos como la UCR, el Partido Demócrata y el Partido Socialista quienes reclamaban mayor democratización en la política y la incorporación de nuevos actores al escenario.

Violeta Brodsky

Publicado por Usuario no registrado el 12:04
Gracias al impacto migratorio para principios del siglo XX la población argentina se cuadriplica y más de la mitad de la población vive en aglomeraciones urbanas.
El crecimiento de las ciudades trae consigo nuevos problemas como el hacinamiento y el desempleo estacional. Algunos de los recién llegados, al no poder conseguir un trabajo estable, sobreviven por medio de actividades ilegales. Es en esta época que prolifera un nuevo tipo de delincuente urbano: el lunfardo (ladrones, rateros y carteristas que operan en las calles de la ciudad).
Por otro lado, el arribo de una gran cantidad de varones jóvenes en la mayoría solteros genera una nueva actividad clandestina: la prostitución.
De esta vida marginal que florece en los conventillos, los prostíbulos y los arrabales surge una cultura propia en la que empieza a asomar un nuevo género musical: el tango.
Pronto estos nuevos fenómenos sociales y culturales que surgen en los márgenes de la ciudad generan una gran inquietud en las autoridades nacionales. Los inmigrantes, que a mediados del siglo XIX representaban la llegada del progreso, a principio del siglo XX comienzan a ser vistos como una amenaza por los mimos sectores que habían auspiciado su llegada.
Estas sospechas van construyendo un arquetipo negativo de estos inmigrantes que son representados como los únicos responsables de la llegada de ideologías revolucionarias como el anarquismo y el socialismo a pesar de que muchos de los impulsores de estas ideologías son trabajadores nativos.
Mientras el conflicto entre lo criollo y lo extranjero crece para el año 1910 se respira un clima de fiesta ya que se celebra el primer centenario de la revolución de mayo. Con los festejos del centenario la dirigencia política de la republica oligárquica celebra el afianzamiento del Estado Nacional impulsado por la constitución de 1853 y consolidado por la generación del 80. Este Estado, preocupado por controlar una población cada vez más heterogénea, comienza a añadir a su política de control y orden social un programa de nacionalización de la educación y la cultura. Dicho programa, además de incluir la alfabetización obligatoria en lengua castellana busca definir una tradición literaria vinculada a la idea de nacionalidad impulsada por los sectores dominantes. En estos años varias voces coinciden en designar una obra como fundadora de la literatura argentina: El Martín Fierro. Con esta obra su autor deja traslucir una denuncia contra las políticas practicadas por los gobiernos bonaerenses que buscaban apartar a los criollos de las actividades agropecuarias favoreciendo el arraigo de inmigrantes europeos. De esta manera el gaucho (que en la segunda mitad del siglo XIX era señalado por los sectores intelectuales como símbolo de atraso cultural y barbarie), con la llegada del siglo XX, es visto positivamente como arquetipo de nacionalidad.
Hacia fines de la década del 10 el sector obrero entra en conflicto e inicia un ciclo de huelgas y reclamos que culmina en la década del 20 gracias al crecimiento económico que produce una mejora general en el nivel de vida de los trabajadores.

Problemas sociales en la primera década del siglo xx

Publicado por Usuario no registrado el 12:35
Durante la primera década del siglo XX, los problemas sociales a atender giraban en torno al hecho de que la mayor parte de la población estaba excluida de la participación en el sistema político por medio del fraude electoral. Era una democracia formal, gobernada de hecho por una elite ilustrada. Comienza a evidenciarse la necesidad de una reforma política.
Por otra parte, el impacto social de la inmigración masiva y su asenso social, sumado a la expansión de una clase trabajadora organizada de visibilidad creciente, empezó a percibirse como una amenaza para los sectores dominantes. Se hizo clara la necesidad de una intervención más profunda por parte del Estado en materias sociales. La irrupción de ideologías socialistas y anarquistas traídas por los inmigrantes contribuía a este sentimiento de temor.

Problemas sociales en la primera década del siglo xx

Publicado por Usuario no registrado el 12:37
Durante la primera década del siglo XX, los problemas sociales a atender giraban en torno al hecho de que la mayor parte de la población estaba excluida de la participación en el sistema político por medio del fraude electoral. Era una democracia formal, gobernada de hecho por una elite ilustrada. Comienza a evidenciarse la necesidad de una reforma política.
Por otra parte, el impacto social de la inmigración masiva y su asenso social, sumado a la expansión de una clase trabajadora organizada de visibilidad creciente, empezó a percibirse como una amenaza para los sectores dominantes. Se hizo clara la necesidad de una intervención más profunda por parte del Estado en materias sociales. La irrupción de ideologías socialistas y anarquistas traídas por los inmigrantes contribuía a este sentimiento de temor.

Luisina Dibella Lara

seminario

Publicado por Usuario no registrado el 12:48
Durante la primera dècada del siglo XX la Argentina se encuentra en una etapa de desarrollo econòmino conocida como el modelo Agroexportador.En la cual existìa una escasez de la mano de obra, que no se podìa cubrir con las migraciones internas que generaba el estancamiento y la declinaciòn de las economìas regionales de subsistencia.Se hacìa necesario incorporar contingentes de inmigrantes del exterior. Sin embargo, a estas personas no se les otorgaron las condiciones pertinentes de bienestar para efectuar de manera correcta su trabajo. Ya que los lugares laborales estaban en pèsimas condiciones, se los hacia trabajar màs de ocho horas, no se les pagaba horas extras y demàs situaciones que atentaban contra su bienestar personal y defensa social.
De estas situaciones, surgen las asociaciones y organizaciones de inmigrantes quienes lucharìan por sus derechos laborales.


                           Yanina Cabrera

La Argentina de comienzos del Siglo XX

Publicado por Usuario no registrado el 14:12
 Uno de los problemas más relevantes de la Argentina de comienzos del siglo XX giraron en torno a los procesos de inmigración comenzados tiempo atrás. Tal proceso trajo aparejado un crecimiento urbano desmedido, sobre todo en las grandes ciudades del país.
Como consecuencia de la inmigración de masas, la urbanización vertiginosa y la incipiente industrialización, emergen problemas sociales en casi todos los ámbitos de la vida social. Entre estos, podemos mencionar los siguientes: aumento en las tasas de criminalidad, mayor visibilidad de la protesta obrera, hacinamiento, desprotección a nivel de salud pública y servicios sociales.
Cabe destacar que la falta de nucleamiento de los obreros en gremios, fue un factor importantisimo que determinó conflictos sociales de gran auge entre los trabajadores y el Estado, el cual actuó de diferentes maneras para reprimir tal agitación social.

Grecia Strada

Argentina a principios del siglo XX

Publicado por Usuario no registrado el 15:27
El centenario en la Argentina, a mi entender, fue una época de revisión y planteos a cerca de la ciudadanía, la sociedad en su conjunto. Una mirada hacia adentro del país por parte de los intelectuales y la elite dirigente. Avanzada ya la consolidación institucional del Estado Nación, la Argentina comienza a pensar sobre las masas, su papel en la sociedad civil, el mundo del trabajo y la política.
Debemos tener en cuenta que para esta época ya estaban asentados la mayor parte de los inmigrantes que ingresaron al país. Aquella iniciativa de la llamada generación del 80 para poblar el territorio y conseguir mano de obra que en su momento había impulsado el progreso económico, a través de modelo agro exportador, era considerada una amenaza para el orden social. Junto con sus brazos los inmigrantes también trajeron sus ideologías y experiencias de lucha. Ya a finales del siglo XIX fueron formándose los primeros gremios, mutuales, organizaciones sindicales. Reclamaban mejoras laborales, tales como jornada de 8 horas, legislación a cerca del trabajo de mujeres y niños, entre otras.
Hugo del Campo caracteriza a este periodo como “oligárquico represivo”. Un gobierno basado prácticamente solo en la represión para combatir las manifestaciones sociales. Lo que se complementa con que en esas épocas la ideología predominante era el anarquismo: en contra del estado, que lo ven como un policía. Más allá de eso en la primera década del siglo XX fueron gestándose diferentes propuestas de inclusión desde las elites, siempre pensando en que si no se hacía algo al respecto se ponía en juego el modelo económico-social que se había gestado. Por ejemplo Bialet Masse elaboró un informe, recorriendo el país, sobre el nefasto estado de la clase trabajadora en la Argentina. Planteaba importantes mejoras en las condiciones laborales, ya que si seguía igual su situación se ponía en juego la reproducción de la misma.
Otro debate que tiene como actor a los inmigrantes es el de “¿qué significa ser argentino?”. En contraposición a los inmigrantes, la urbanidad y los problemas que ellos trajeron al sistema, desde el campo intelectual se comenzó a construir una imagen de la ciudadanía argentina que tenía sus orígenes en el gaucho y el interior. Aquel ser tan desprestigiado por Sarmiento su generación hoy era reivindicado y tomado como ejemplo y tradición.
Por último quisiera señalar una temática política, pero que a mi entender está más que relacionado con lo social: la ampliación del sistema político. La fórmula alberdiana ya no legitima al gobierno oligárquico, poco a poco las masas, más que nada los sectores medios, se han ido haciendo espacio en el campo político. El debate en torno a una reforma electoral está presente en toda la primera década del siglo XX. En 1902 hay una primera reforma impulsada desde el ejecutivo por Joaquín González, que luego es anulada. Recién en 1912 se dictan las leyes en donde se realiza un empadronamiento de electores desde la junta electoral y se plantea una elección de todos los hombres nacidos o naturalizados argentinos mayores de 18 años, secreto, directo y de lista incompleta.

Maria Paula Puttini

Problemas sociales

Publicado por Usuario no registrado el 15:51
A la clase política argentina no le resultó sencillo visualizar verdaderamente la “cuestión social”, es decir, las distintas consecuencias sociales, laborales e ideológicas del proceso modernizador que vivió el país desde la década del ‘80 al calor del desarrollo del modelo agroexportador. Fue un proceso gradual y con retrocesos llevado adelante por ciertos grupos de la clase dirigente.
 El proceso de urbanización y de desarrollo de algunas industrias había modificado notablemente la fisonomía y el estilo de vida de algunas ciudades, sobre todo Buenos Aires, y habían dejado en evidencia la falta de preparación para recibir a la masa inmigratoria que conformaría la mano de obra que el modelo requería. En ese sentido, la gran mayoría de los problemas sociales que se presentaron referían a las relaciones de tipo capitalista entre patrones y obreros, y específicamente a la condición de éstos últimos. Así, la “cuestión obrera” implicaba una porción inportante de los problemas sociales que se presentaban hacia la primera década del siglo XX. Estos tenían que ver con: deficiencias en el aspecto sanitario y de salubridad, hacinamiento; bajos salarios, malas condiciones de trabajo, desocupación, inconvenientes agravados por la escasa cantidad de leyes laborales y por la poca eficacia a la hora de su aplicación. No hay que olvidar tampoco el proceso de desestructuración que sufrieron las comunidades indígenas tras las campañas de 1880.


Germán Azcoaga (estudiante Licenciatura Historia, Universidad Nacional de Tucumán)

Belén Citrino

Publicado por Usuario no registrado el 20:31
Durante la primera década del Siglo XX podían sentirse problemas sociales de variadas índoles, los cuales marcan una bisagra a lo largo de nuestra historia, conformando nuestra identidad y cultura.

La llegada de los inmigrantes al país, sobre todo españoles e italianos y en menor medida ingleses, con la Ley Avellaneda tuvo lugar para que ellos sean utilizados como mando de obra y eduquen al gaucho vago. El país demostró cierta “apertura” sobre los nuevas ideas importadas, formas de vida y enculturación.

Los inmigrantes se alojaron en los conocidos conventillos, por los cuales pagaban un alquiler. Vivían bajo extremas condiciones de asinamiento y altas tasas de enfermedad, tal como la viruela.

En el gobierno de Julio Argentino Roca se le encargo al médico catalán, Juan Bialet Massè, que realizara un informe sobre las condiciones laborales de los trabajadores del país. En su recorrido por Argentina, analizando lo que se le había solicitado, se encontró con una lamentable realidad. El informe arrojó datos significativos, demostrando las más deplorables condiciones de trabajo. Mujeres y niños menores de 12 años trabajando en distintas fábricas bajo pésimas condiciones de higiene y sanidad, extensas jornadas laborales sin día de descanso con ínfimos salarios.

Existían por esos años distintas agrupaciones sociales, que luchaban por sus ideales políticos y reconocimiento. Los anarquistas, principalmente conformado por los inmigrantes, el Partido Socialista, integrado por los trabajadores mas calificados, como periodistas, abogados y doctores. El movimiento obrero también encontró su espacio de lucha para dar a conocer sus reclamos bajo la Federación Obrera Argentina (FOA).

Cabe resaltar que el país se encontraba gobernado por aquellos que llegaban al poder mediante el fraude electoral, hasta la sanción de la Ley Saenz Peña en 1912. Gobernantes pertenecientes a una pequeña burguesía decidían arbitrariamente sobre los destinos del país, haciendo oídos sordos a los reclamos de la mayoría. Así los “habitantes “argentinos no encontraban representación ante el Congreso para que se de lugar a sus necesidades.

Para los festejos del centenario en 1910, con la visita de la prensa internacional y la alta burguesía, para demostrar los “avances” del país, el movimiento obrero comenzó a realizar una seria de protestas y huelgas que cristalizaron cual era la realidad que se vivía en Argentina.

(Belén Citrino, alumna historia argentina contemporánea, de la ECI)

El socialismo y el anarquismo como "cuestión social"

Publicado por Usuario no registrado el 22:01

Me parece importante destacar a todo lo que se agrego anteriormente - esto es los problemas generados por el proceso inmigratorio en cuanto a salubridad, higiene, condiciones de trabajo, sumado al hecho de que esta población crecida en numero e importancia en la sociedad reclamaba una participación política mayor - el hecho del creciente protagonismo de dos ideologías importadas de Europa como eran el Socialismo y el Anarquismo y su ascendiente entre la clase obrera. Esta influencia sobre la clase trabajadora sería vista con suma preocupación por la élite dominante, que instauro la"cuestión obrera" como un conflicto que debía solucionarse con rapidez ante la influencia de las ideologías antes mencionadas.Quiero compartir el fragmento de un discurso del año 1910, publicado en el diario católico Los Principios, con motivo del acto inaugural de una obra de los padres salesianos en el barrio de San Vicente, en la ciudad de Córdoba: "(...) Si la clase obrera estuviera bien dirigida, y no mareada por locos, por sectarios y por vividores que le causan tanto daño como el capital egoista, vería que su emancipación no está en las utopías del socialismo incrédulo (...)" Y mas adelante se lee : "(...) En este moemento en que toda la república se prepara a festejar el glorioso aniversario de la Patria (...) las sectas en su empuje brutal vienen derribandolo todo. Ahi estan el socialismo y el anarquismo que han palntadop sus tiendas en nuestra patria(...)"

Nicolás Moretti (estudiante de Historia UNC)
 

Ernesto Reynoso

Publicado por Usuario no registrado el 22:18
Hacia principios del siglo XX los problemas que se fueron conformando en torno a la cuestión social derivaban de distintos aspectos de la sociedad argentina de entonces. Entre ellos podemos señalar la crisis del modelo oligárquico liberal de gobierno en torno a la pérdida de legitimidad que fue sufriendo el sistema de unicato propuesto por el PAN y la misma crisis interna de este partido que comenzó a manifestarse hacia 1890, coincidiendo con la gran crisis económica del modelo agroexportador; al mismo tiempo acompañaba esta misma crisis del sistema político, la pelea por la representación de los distintos estratos de la sociedad, manifiestos con la aparición de la UCR como una nueva fuerza política moderna en la última década del siglo XIX, y las propuestas de reforma política de Joaquín V. González en 1902, José Matienzo e Indalecio Gómez.
Sin embargo el aspecto más problemática dentro de lo que llamamos cuestión social, y el que se planteaba como el más inmediato a resolver por las clases dominantes de entonces, fue el del trabajo. Problemática surgida por la rápida modernización del proceso productivo argentino y la creciente proletarización de la población. Esto conllevó por tanto a la aparición, desde fines del siglo XIX, de organizaciones sindicales obreros y partidos políticos clasistas que pretendían defender a sus miembros y obtener distintos derechos.
La precarización de estas capas de la sociedad, principalmente las urbanas, la explotación y la consiguiente miseria de sus condiciones de vida, produjeron numerosos problemas y conflictos que muchas veces paralizaban al país en su conjunto, tal es el caso de las huelgas ferroviarias. Por lo tanto dicha problemática aparecía como urgente a resolver ya que de ello dependía la continua marcha del “progreso”. Tal es así que se puede observar a principios del XX una creciente intervención del Estado en materia social y laboral, sea ya para reprimir la conflictividad obrera mediante, por ejemplo, la ley de residencia de 1902; para conocimiento de la cuestión como en el caso del encargo del presidente Roca, en 1904, a Bialet Massé de elaborar un informe para conocer la situación de las clases obreras en la Argentina; ya sea para enmarcar el conflicto y constituirse en agente mediador de los intereses contrapuestos como se pretendió a partir de la creación del Departamento Nacional del Trabajo en 1907.
Cabe destacar que los problemas antes señalados guardan estrecha relación con este último ya que en cuanto al problema de la representación política, eran estas capas, en su mayoría, las relegadas por un sistema político restrictivo. Tanto Joaquín V. Gonzalez, como José Matienzo e Indalecio Prieto, al tratar la reforma política, reconocían en el problema del trabajo una de los principales temas a resolver si se quería avanzar hacia una reforma política que solucionara los problemas del, para entonces, actual sistema. De hecho Matienzo fue presidente del Departamento Nacional del Trabajo.
Todo esto conllevó que la cuestión social dejase de verse como un tema a resolverse en el ámbito privado mediante intervención de la Iglesia o de las sociedades de beneficencia propias de la oligarquía, para entenderlo como una problemática dentro del ámbito de acción del mismo Estado, el cual se veía ante la obligación de intervenir en cierta medida.

María Nahal

Publicado por Usuario no registrado el 22:24
Problemas Sociales de la primera década del siglo XX
Hacia 1910 la mayor parte de los países latinoamericanos festejaba el Centenario de sus movimientos de independencia. Desde México hasta Buenos Aires las calles se engalanaban celebrando los nuevos tiempos que se vivían. Al evocar este momento del pasado cada sociedad se celebraba a sí misma y buscaba reafirmar los lazos que la unían. Sin embargo, mientras los festejos expresaban la satisfacción de los grupos conservadores dominantes, en las sociedades se desarrollaban amplios movimientos de crítica y oposición.
Pese a que habían proclamado la vigencia de un régimen constitucional republicano y liberal en muchos países el poder era ejercido, durante muchos años, por grupos minoritarios.
Contra estas situaciones surgieron diferentes movimientos de crítica y protesta. En su mayor parte, los protagonistas de estos movimientos pertenecían a grupos provenientes de las clases medias que reclamaban la posibilidad de participar en la vida política y en los beneficios de la expansión económica a la vez que cuestionaban los métodos mediante los cuales se ejercía el poder. Por lo general estos grupos enarbolaban programas de reforma política e impulsaron una legislación social.
También fueron cobrando fuerza los movimientos sindicales. Las experiencias de organización obrera se habían desarrollado desde mediados del siglo XIX pero recién adquirieron fuerza a comienzos del XX. Si bien en un principio los sindicatos agrupaban a trabajadores calificados de actividades tales como el transporte ferroviario, posteriormente ampliaron su influencia y su capacidad de acción cuando lograron agrupar a los trabajadores de una misma industria y comenzaron a organizar federaciones sindicales por ciudad y por provincia y, a veces, de alcance nacional.
Estas organizaciones en gran parte eran resultado de la actividad de miles de obreros que habían integrado las corrientes inmigratorias y que una vez llegados a América Latina habían difundido las ideas del anarquismo y del socialismo.
Estas actividades sindicales en general eran rechazadas y perseguidas por los Estados, que se resistían a aceptar la existencia de organizaciones sindicales y por eso hasta comienzos de la década del 20 la represión fue la respuesta más frecuente. En consecuencia, los años de la Primera Guerra Mundial y los inmediatamente posteriores fueron tensos y difíciles para los países latinoamericanos no solo a causa de las dificultades económicas sino también debido a la multiplicación de los reclamos, la agitación social en las ciudades y los campos y el creciente cuestionamiento a los regímenes políticos que se habían consolidado a fines del siglo XIX. Una de las principales manifestaciones de este descontento estuvo dada por los movimientos estudiantiles que reclamaban cambios educativos, sociales y políticos y que se extendieron desde la Argentina a partir de 1918.

problemas sociales en la primera década del siglo XX

Publicado por Usuario no registrado el 22:53
En primera década del siglo XX la oligarquía liberal se encuentra en el poder. La misma, si bien es liberal en lo político y económico, interviene para dar empuje al modelo agroexportador, ya sea mediante la incorporación de tierras al sistema de explotación capitalista, el fomento de la inmigración y de capitales europeos, el desarrollo del transporte y la infraestructura necesaria, etc.
La mencionada incorporación de tierras es paralela a la construcción de la imagen del desierto, e instaura una cuestión importante a atender: que hacer con quienes poblaban las mismas (con ese otro interno).
Asimismo, la inmigración y el enorme crecimiento urbano llevaron a que otro sector presione por colocar sus demandas en la esfera pública: los trabajadores, influidos en el período fundamentalmente por el anarquismo. El Estado va a responder reprimiendo, y con una severa legislación que le va a servir de instrumento para su accionar (Ley de Residencia y Ley de Defensa Social). Sin embargo, dentro de la elite dirigente se distingue un sector: los modernistas (liberales reformistas) que entiende que es necesario atender a la cuestión social. Así también lo entienden los partidarios del catolicismo social. Desde estos grupos surge el proyecto de un Código de trabajo (para lo cual Bialet Massé es seleccionado para realizar el informe sobre el estado de los trabajadores del país).
También se asiste a impugnaciones políticas respecto al modo de funcionamiento del régimen oligárquico, que culminan en 1912 con la Ley Sáenz Peña, que establece el voto obligatorio y secreto, como mecanismo de legitimación del régimen político a través de la garantía de la “pureza del sufragio”.

Osella Desirée (Estudiante de Historia, UNC)

Bosquejo de la agenda social de principios de siglo XX

Publicado por Usuario no registrado el 01:05
Si pudiésemos visualizar la primera década del siglo XX seguramente se nos impone un conjunto de imágenes yuxtapuestas y entrecruzadas: una oligarquía terrateniente que impone un modelo de acumulación agroexportador desde un contexto periférico, con las consecuentes condiciones opresivas en el mercado laboral rural; una elite política que se debate ante la extensión de la ciudadanía política como mecanismo legitimante del régimen, conservando las restricciones étnicas y de género; un mercado del trabajo urbano que se complejiza desde los actores que intervienen, necesidades, demandas y prácticas organizativas (un incipiente movimiento obrero encolumnado en la conquista de derechos socioeconómicos); una apertura del abanico de alternativas políticas, algunas radicalmente disruptivas como el anarquismo, otras de carácter reformista como el socialismo; consolidación de un Estado en su faceta de disciplinamiento social y en la extensión de su área de influencia, a través de estrategias de control social de comportamientos “anormales” (alcoholismo, locura, crimen, etc.), alteridades definidas como patologías urbanas por un campo de saber médico en construcción susceptibles de tratamientos recetados.
Liliana Torres (alumna de Historia, UNC)

comentario

Publicado por Usuario no registrado el 21:05
Acuerdo, con la mayoría de los comentarios expresados hasta el momento, claramente los problemas sociales eran diversos. Pero me gustaría recalcar algunos en particular: la poca educación del "pueblo argentino", atendiendo con ello a una gran población que no podía acceder a la educación, y por otro lado el tipo de educación que el Estado proveyó fue básicamente con la intención de unificar a una población heterogénea. Quizás el legado de ese centenario lo vivimos hoy, el objetivo de la educación no era formar ciudadanos críticos. Y la cueatión social, era otro punto importante, esa modernización que se pretendía a costa de que, de una gran cantidad de pobres a los cuáles no se los incorporó verdaderamente a esa unidad nacional. Y sino porqué hoy tenemos millones de planes y una cuestión social que hace agua por todos lados

Narciso Katz - Problemas sociales siglo XX

Publicado por Usuario no registrado el 00:06
Los problemas sociales que llaman nuestra atención en la primera década del siglo XX estaban relacionados con la vivienda y su precariedad, la salud con elevada mortalidad infantil, alcoholismo y el trabajo a destajo. También es importante atender a la existencia de una masa de población migrante estacional que habitaba en ranchos, así como el trabajo infantil.
En Tucumán en el campo había conflictos entre los trabajadores del surco y la patronal, que se intensificaron y adquirieron mayor visibilidad con el trabajo de organización realizado por activistas políticos socialistas y de otras tendencias. El pago con vales, la duración de la jornada laboral entre otros eran puntos de discusión.
El trabajo urbano de costureras, planchadoras, empleadas domesticas así como de las mujeres en el campo es un área problemática que requiere un abordaje especial.

Problemas sociales primera década XX

Publicado por Usuario no registrado el 06:07
Los problemas sociales que llaman nuestra atención en la primera década del siglo XX estaban relacionados con la vivienda y su precariedad, la salud con elevada mortalidad infantil, alcoholismo y el trabajo a destajo. También es importante atender a la existencia de una masa de población migrante estacional que habitaba en ranchos, así como el trabajo infantil.
En Tucumán en el campo había conflictos entre los trabajadores del surco y la patronal, que se intensificaron y adquirieron mayor visibilidad con el trabajo de organización realizado por activistas políticos socialistas y de otras tendencias. El pago con vales, la duración de la jornada laboral entre otros eran puntos de discusión.
El trabajo urbano de costureras, planchadoras, empleadas domesticas así como de las mujeres en el campo es un área problemática que requiere un abordaje especial contemplando la cuestión de género.


Narciso Katz (estudiante, Universidad Nacional de Tucumán)


Mariana Orione

Publicado por Usuario no registrado el 11:58
Considero que alguno de los problemas sociales más significativos en Argentina durante los últimos años del siglo XIX y la primera década del siglo XX estaba en contacto directo con lo que fue la afluencia de inmigración europea.
 Por ese entonces en nuestro país era necesaria la presencia de estos inmigrantes para poblar grandes extensiones de tierras. Los mismos fueron integrándose al territorio nacional a través de distintas formas, como por ejemplo por medio del trabajo. Estos inmigrantes traían desde sus lugares de origen una fuerte influencia del pensamiento francés, el anarquismo, y comunismo que dan origen al movimiento obrero, que son los cimientos del Radicalismo y el Peronismo, los movimientos mas populares de la Argentina.
 Se puede ver entonces, como se fue conformando parte de la clase obrera. Así, se dio origen a los primeros sindicatos que bregaban por mejoras laborales, salarios mínimos, descanso dominical, etc. Con todo esto, se puede ver que la Argentina contaba con una población altamente heterogénea, con intereses, culturas e idiomas disímiles.

En este contexto, el gobierno tuvo que empezar a girar la mirada hacia estos sectores que estaban cada vez mas sumergidos en torno a una problemática que se acentuaba. Debía ocuparse entonces, por ejemplo de como incorporar las masas inmigrantes a un régimen asalariado, y ver de qué manera integrar esas multitudes con identidades y culturas diferentes. Una de las cosas que se intentaron desde el gobierno fue “cobijar” en cierta a forma a las distintas familias de inmigrantes, para hacer que su desarraigo familiar y su posterior llegada a un pais desconocido, fuese dentro de todo ameno.

Aylen Bordacahar

Publicado por Usuario no registrado el 23:17
A partir de la consolidación de la organización del Estado, y la sanción de la Constitución de 1853, una de las cuestiones que se redactaron fue la del artículo 25, que decía :"El Gobierno Federal fomentará la inmigración europea; y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias e introducir y enseñar las ciencias y las artes".
La urgencia de nuestro país por atraer europeos fue,por un lado,económica ya que tenía un fuerte interés por integrarse en el mercado europeo. Por lo tanto, la República les ofreció facilidades para su incorporación al país aunque no se les garantizaba la obtención de tierras.Otra de las razones económicas para la incorporación de europeos a nuestro país fue por necesidad de mano de obra, como consecuencia del proyecto de expansión del sector agropecuario.
En cuanto al aspecto social de esta problemática, la llegada de los inmigrantes a nuestro pais, iba a producir un cambio de imagen, intentando asemejarse a las ciudades modernas y bien estructuradas de Europa.
Si bien las ideas principales de la incorporación de inmigrantes,fueron las antes mencionadas, los gobernantes tuvieron que hacer frente a las problemáticas que surgieron entorno de la llegada de nuevos pobladores. Los europeos traían ideologías políticas nuevas, como el anarquismo y socialismo, e incorporaron los sindicatos. Surgieron problemáticas por falta de empleo, con altas tasas de desocupados, además de haberse generado problemas habitacionales. Por primera vez, aparecieron los conventillos que eran grandes mansiones coloniales en ruinas, en las cuales se amontonaban los que no tenían dónde vivir.
El proceso de inmigración que se desarrolló en nuestro país a fines del siglo XIX y comienzos del XX puede considerarse una problemática significativa. Esto es así porque generó cierta tensión, ya que se enfrentaban dos bandos con intereses opuestos,por un lado, un trabajador europeo que no podía acceder a la obtención de tierras y con escaso trabajo en las ciudades, y por otro lado, dirigentes y latifundistas que querían mantener a los europeos como trabajadores del campo.

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